CANTOS DEL WEST HIGHLAND WAY 7. En el camino hacia Inverarnan, West Highland Way

Edgardo Montero

09-09-2023 • 2 min

7. En el camino hacia Inverarnan, West Highland Way

Yo confieso ante dios Todopoderoso y ante ustedes hermanos que estoy dividido, lo que ustedes proponen siento es lo que me dicta el miedo, el cemento y el cerebro, mientras a lo que dios me inclina es al valor, a la naturaleza y al sentimiento.

Estoy cierto en que lo que mejor puedo invertir mi tiempo es en ayudarte a viajar, a incitarte a descubrir las maravillas naturales que existen en el planeta y acercarte formas de habitar en ellas, se que para incitarte a hacerlo es más importante decirte lo que siento que lo que veo, mi meta es que sepas lo que siente habitar en el paraíso y que sientas el embeleso irreal en el que me sumerjo a través de dejar volar mi corazón en el viento, los versos y el silencio.

El único compromiso que me interesa es con la belleza, sentarme a contemplarla hasta que me permite acceder a ella, cuando se desvela y con su sutil iridiscencia destella mis más íntimas fibras, me hace sentir que dejo el suelo, veo solo las cimas y  entonces nacen de mis tobillos pequeñas alas, y sólo está en mí el dejarme ir, la gravedad por momentos desaparece, respiro entonces como nube en la montaña, me disuelvo entonces en partículas de agua, o en un hongo que brota en la cima, o en una lágrima que exhala un enamorado por nostalgia.

Voy perdiendo la identidad lentamente en el silencio, la materia se aliviana hasta volverse delgada como la piel de mis plantas maltratadas, los tobillos delgados tiemblan de andar tanto con cargas tan pesadas: mi historia, mis personalidades y mi casa.

Paso a paso me siento reconciliado con la multiplicidad de identidades que encarno y las que voy creando, me siento conmigo y veo que puedo hacer cuando deseo, pero que lo que más deseo es la unión, el encuentro con lo eterno y por ello escribo para sacarlo de mi mismo, para entenderlo, para avanzar un poco más en el rio que se deshiela a través de la montaña mágica.

Estoy perdiendo poco a poco la conciencia, la materia, la certeza y aquello que me ata, se van disolviendo las cadenas, cada vez mis pies y mis manos están más conectadas, se están haciendo fuertes mis palabras, esta actividad se ha vuelto mi hogar, mi mirada cada día es más lejana y remonta por las montañas verdes, que dicen estar en escocia, por este momento, mi casa.